lunes, 29 de octubre de 2007

¿Quiénes somos?



Entré en un blog por casualidad, y pasé horas leyendo una historia, "su historia" y quedé prendada de aquellas letras que desnudaban unos sentimientos y que probablemente jamás le habrían dicho a su destinatario.


No entendí por qué lo hacía.


Después pensé, qué parte sería verdad, qué parte sería mentira.


Y sin darme cuenta me puse a escribir y llorar, o llorar y escribir ; no me acuerdo qué fue primero.


Y hoy me pregunto ¿Quienes somos?.


¿Quién es esa brujita llena de vida, que va y viene , y entre celebración y celebración se enamora?. ¿Tiene escoba o simplemente es magia?


¿Quién es esa mujer que en el medio de una depresión, tira de si misma, para salir y bailar y dar lo mejor de si, además de sacar a "su amigo a pasear? (y no al revés). ¿La alegría escondida en palabras?


¿Quién es ese hombre lastimado que no entiende por qué está asi y se viste de soledad con velas y vino, esperando volver a coger prestados unos ojos, una sonrisa , un cuerpo , una boca para sentir?. ¿La ternura escondida en la melancolía?


¿Quíen es ese poeta que casi a diario nos envuelve con poemas desgarrados de pasión, de vacíos, de muros? ¿La pasión en busca de unos ojos de gata?


¿Quién esa niña loca, que nos hace reir con sus sobrinos, sus prácticas, sus cansancios y que aún no nos dejó claro si tiene tiempo también .... para otros menesteres?. No abandones, el tiempo se inventa


¿Quién es el "expatriado" que en un tejado acompañado por un gato negro nos habla de amores generosos y verdaderos y se va y vuelve con abrazos envolventes?. ¿Un romántico buscando su sitio?


¿Quién es la loca disfrazada de malvada y que busca incansablemente que la devuelva al sueño de los tiempos felices con su gorda? La pasión hecha nombre.




.... Y cada día decubro a alguien nuevo y me pregunto,




¿Quiénes somos, qué hacemos, qué esperamos, cómo somos?


¿Y somos los que decimos ser ?






sábado, 27 de octubre de 2007

Aquella mañana



Ayer, casi hace un año, en un amanecer frío, paseaba abrigada por la piedra de sus calles, abrumada por la inmensidad de su historia, y envuelta en la tranquilidad de tu abrazo.

Ayer, como hace un año, volví a pasear por sus calles.


Ayer, recordé aquella mañana,
¿La recuerdas tú?




viernes, 19 de octubre de 2007

HISTORIA DE UN DES * ENCUENTRO





1.Hoooola, ¿cómo estás?, ¿cuánto tiempo? ¿qué guapa te veo?






2. Uhmmmm, "Bendito el lugar y el motivo de estar ahí,

Bendita la coincidencia.

Bendito el reloj que nos puso puntual ahí

Bendita sea tu presencia.

Bendito Dios por encontrarnos en el camino..."


3. No entiendo nada


4.Me levanto, voy, vengo ¿por dónde ? Me perdí


5. Ira, dolor, rabia.

Voy, vengo, no duermo, lloro.

Rabia, Ira , Dolor

6. Dias Negros, un dia azul, negro, negro, un dia azul.


7. Tranquilidad, duermo, me levanto

quiero volver empezar

Tu recuerdo....

"Quema y moja por igual

Y ya no se lo que pensar

Si tu recuerdo me hace bien o me hace mal"

lunes, 15 de octubre de 2007

Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad




Me lo enviaron por @-mail
y aunque eso del 96% no lo comparto,
otras sí.





A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, sed de vida larga y de conocimiento.

Vamos hombres, por esas mujeres bravas!!!!!!!!!!!!!

jueves, 11 de octubre de 2007

¡Llegó el fin de semana !

¡ Y con un día de regalo, uhmm!
Me podría quedar todo el fin de semana en la cama...





Felicidades Pilis y quien se pueda "quedar en la cama" pues eso Felicidades,
y a los demás ..... buen fin de semana.