sábado, 3 de abril de 2010

Una conversación



-Los finales felices son historias sin acabar. Dijo aquel hombre en lo que pareciera una reflexión sin un destino concreto.

-Las historias felices no tienen final –le replicó ella

-Qué razón tienes, pero hay tan pocas…

-Qué mas da que haya pocas! Si son eternas.

-Vuelves a tener la razón, siempre me ha gustado la idea de vivir una eternidad por muy corta que ésta sea - sentenció él.




Fue entonces cuando me alejé, bien porque ni una sombra, ni un sonido, ni tan siquiera un cruce de miradas siguieron a aquellas palabras; bien porque no era mi conversación
.