Rebuscando en el desván
me encontré
Con un diario lleno de sueños cantados por un trovador de infancia.
Con un diario lleno de sueños cantados por un trovador de infancia.
Atadillos de espinas vestidas de pasión
que quizás envolvieran algún cuerpo ávido de calor.
Alas de mariposas que algún día revolotearon.
Páginas en blanco que el tiempo oscurecieron, y nadie escribió.
Y en una esquina jugando a encontrarme,
un mes de
SEPTIEMBRE
